Una grave denuncia hace en su columna dominical el Señor Carlos Alonso Lucio, antiguo correligionario del Presidente Gustavo Petro Urrego; señalando que el programa de JOVENES EN PAZ, finalmente sería el mecanismo para la conformación de las “MILICIAS PETRISTAS”. La culpa de tales señalamientos es del mismo Presidente; pues en lugar de señalar desde un principio, que el programa de JOVENES EN PAZ tenía como objeto promover la inclusión e integración social de jóvenes en situación de vulnerabilidad, se limitó en su momento a hablar de un “pago por no matar” ( Lo que finalmente se interpretó, como lógicamente debía interpretarse… Una extorsión pagada con recursos públicos)
Y la falta de argumentos sólidos por parte de la misma Presidencia, para justificar el que sería el programa pionero del Ministerio de la Igualdad; se vio agravada por la justificación de los seguidores petristas, al señalar que una iniciativa parecida a favor del ELN había sido propuesta por ALVARO URIBE ( Igualando a jóvenes en riesgo con terroristas, y generando mayores temores ciudadanos a la iniciativa de JOVENES EN PAZ)
La buena fe, obliga a dar el beneficio de la duda a la iniciativa de JOVENES EN PAZ; pero dicha buena fe no es suficiente para dejar de tener los pies en la tierra, y reconocer que tales iniciativas en países ideológicamente afines al gobierno de turno, finalmente terminaron en grupos de choques para enfrentar a opositores (Llámense milicias chavistas, piqueteros, etc). Así que finalmente la denuncia hecha por el Señor Carlos Alonso Lucio, no está nada descabellada; y consigue un nuevo argumento a su favor, gracias a la hipocresía política de hablar de “diálogo social” y al mismo tiempo pretender defender sus reformas generando nuevos enfrentamientos sociales.
Nuevamente, el primer enemigo del nuevo gobierno es su propio discurso; lastimosamente, para aquellos que ven con malos la iniciativa, la misma se hará enarbolando un principio de progresividad… Y ello genera un escudo protector amparado en tratados internacionales. Por lo que tenemos que, la batalla judicial contra el futuro programa de JOVENES EN PAZ a pesar de la grave denuncia; requiere de un serio ejercicio de ponderación, y no simplemente limitarse a hablar de un intento de crear “MILICIAS PETRISTAS”
